Hablando Mierda
Las maras, una historia en imágenes
Última actualización el Sábado, 17 de Abril de 2010 18:16 Sábado, 17 de Abril de 2010 18:03

No todos las bandas de delincuentes pertenecen a los maras. Éste exbandolero salvadoreño convertido al cristianismo, pertenecía a una nueva agrupación que ahora está tomando fuerza.

Pandilleros de la mara salvatrucha asinados en una cárcel salvadoreña.

En este patio de una cárcel salvadoreña con capacidad para 200 reclusos, hay casi 2000.

Pandillero de la 18

Las cárceles son también territorio de las maras.

Las mujeres entran en las pandillas a la misma edad que los hombres, ésta marera de la 18 de apenas 20 años, entró a la pandilla a los 14 y a los 18 años a la cárcel, su hijo la acompaña en la reclusión.
La vida loca y el hombre que no alcancé a conocer
Lunes, 12 de Abril de 2010 16:55
Graffiti de la mara salvatrucha en la colonia la Iberia en San Salvador
Dice una moraleja antigua, que una serpiente no podía pasar un río; le pidió entonces a un sapo que pasaba que la llevara a salvo en su espalda, el sapo le dijo que temía que después de pasarla al otro lado ella lo mordiera, la serpiente le aseguró que no lo haría que confiara en ella. Con esta promesa el sapo la subió en la espalda y la llevó al otro lado; tan pronto la serpiente estuvo a salvo en tierra firme, giró rápidamente y sin mediar palabra mordió al sapo; el pobre batracio, herido de muerte miró a la serpiente y le preguntó: por qué lo hiciste?, ella le respondió, qué esperabas? soy una serpiente y esa es mi naturaleza.
Durante 3 años el periodista franco-español Cristian Poveda logró como nadie lo había hecho antes, meterse en la intimidad de una de las pandillas más grandes y peligrosas del mundo, la calle 18 o la 18. Junto con la mara salva trucha o ms, su pandilla rival, estas dos maras salvadoreñas tienen, según algunos expertos, más de 150.000 integrantes repartidos en Honduras, Guatemala, Nicaragua, Estados Unidos y por supuesto El Salvador.
Mitificados por su poder, número, leyes y mandamientos, estas pandillas son de lejos el problema de seguridad más grave de Centroamérica. El gobierno salvadoreño ha tratado de manera infructuosa de combatirlos y diezmarlos con mano dura, pero parece que el resultado ha sido el opuesto; las maras se han adaptado a la situación y si antes eran inconfundibles e identificables por sus tatuajes, la nueva generación de pandilleros se cuidan de no tatuarse y de mantener una identidad secreta.
Policía en un operativo de control en un sector dividido entre la Ms y la 18
Cristian Poveda defendió siempre la hipótesis de que la base del problema era la desintegración social y familiar en la que quedaron muchos salvadoreños después de la guerra y que más que con represión, el problema se debía combatir con prevención e inversión social. Durante 3 años realizó una película documental, “la vida loca”, en la que intentaba mostrar un perfil humano de algunos pandilleros de la 18, algunos de ellos murieron durante este lapso y nunca pudieron ver la película. Bueno, Cristian apenas sí alcanzó a verla; hace unos meses nos contactamos con él cuando decidimos que vendríamos a El Salvador para hacer un programa sobre las maras; tres días después de nuestra última comunicación, Cristian fue asesinado a tiros por pandilleros de la 18.
Hoy se dicen muchas cosas, que Cristian sabía demasiado, que había descubierto a un policía que tenía nexos con la mara, que había descubierto un negocio de tráfico de niños, que había tenido líos con la pandilla porque su documental había sido pirateado y distribuido sin conocimiento de la 18; por ahora todas son hipótesis, vaya uno a saber cuál es la correcta. El caso se sigue investigando en el Salvador y hoy nosotros estamos aquí cubriendo este tema sin él, el gran fotógrafo y corresponsal que admirábamos y que había cubierto entre otras la guerra civil salvadoreña que terminó en 1992. El fenómeno de las maras es muy intrincado y lleno de aristas; por el momento aquí estamos en el país más peligroso y violento de Latinoamérica tratando de entender este fenómeno, a veces siniestro, parido del postconflicto, la guerra, la pobreza , la exclusión y todos los males sociales que sufre esta pequeña nación de Centroamérica. Mientras llega el momento de tener listo nuestro especial aquí les adelanto unas fotos de nuestro ligero paso por el mundo de las maras.
¿Por quién votaría yo?
Última actualización el Viernes, 09 de Abril de 2010 15:14 Viernes, 09 de Abril de 2010 15:10
Viva la Reina
Última actualización el Viernes, 19 de Marzo de 2010 16:53 Viernes, 19 de Marzo de 2010 16:48
Estoy almorzando en un restaurante que a la vez es librería y mientras trato de disfrutar el arroz con camarones que pedí, la portada de una revista de actualidad casi consigue, por un momento, que me ahogue con la comida.
Hermosa, llena de clase y fresca como una lechuga, o sea, como si no hubiera pasado nada, está Valerie Domínguez en la portada. No puedo dejar de preguntarme ¿qué crema facial, qué marca de maquillaje o qué loción humectante usa? (¡Qué fresca se ve!) ¿Será la misma marca de productos que usan Andrés Felipe Arias, el ministro de agricultura o cualquiera de los implicados en el escándalo de agroingreso seguro que en este país sin memoria son capaces de ser tan frescos de aparecer en los medios, cómplices ellos “Como si no hubiera pasado nada” con una caradura envidiable, teniendo en cuenta que su participación en el escándalo está documentada con pruebas? Sí ya sé, más de uno de ustedes para quien la farándula es más sagrada que la política estará diciendo “¿Pero por qué se meten con Valerie nuestra reina, si ella devolvió la plata?”, pues sí, hay que acreditarle a la soberana que devolvió la plata. La pregunta es ¿si no se hubiera destapado el escándalo la hubiera devuelto?
Pero así somos los colombianos, sabemos más de telenovelas, reinas y fútbol que de cualquier otra cosa; es más, nos pueden robar en la cara, pueden convertir nuestra constitución en una ramerita a la que cualquiera le mete la mano, pueden darle casa por cárcel al peor de los sicarios, o pueden repartir los subsidios de los campesinos entre las mafias políticas, pero pilas! Que no se metan con nuestras reinas, ni con my president y que mucho menos se les ocurra hablar mal del país, hábrase visto. Bueno, así deben ser las cosas, qué tal esta ralea de plebeyos y peones (así es como nos ven) cómo se atreven a opinar tan siquiera de lo que hagan los dueños de la finca y sus princesas?.
Pues que así sea, mejor me relajo, disfruto mi almuerzo que al fin y al cabo nada va a cambiar y sigo leyendo esta revista de farándula, en vez de gastarme la neurona leyendo SEMANA o CAMBIO; ah, cierto! CAMBIO la cerraron por hablar, casualmente, de este escándalo.
P.D.: A diferencia de la reina –que devolvió el dinero- los demás beneficiarios ya dijeron que mamola, que ellos no devuelven nada, dicen que la Procuraduría está investigando y que la Fiscalía ya abrió algunos procesos (jajajajajaja). Si alguien paga por este escándalo, si se causa alguna condena o alguno de los políticos implicados paga, prometo empelotarme en esta sección y tragarme mis palabras.
Si Tiger Wood se hubiera asociado con un político corrupto, tal vez no hubiera sonado tanto, pero cuántas revistas se han vendido con lo que a la gente menos debería importarle, su vida privada.
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